El salario mínimo 2026: entre la narrativa de justicia social y la realidad económica

El Gobierno Nacional ya tiene lista la cifra que quiere imponer como salario mínimo para 2026 y se supone que será anunciada la noche de hoy 29 de diciembre, se trataría de $1.750.905, producto de un incremento del 23 %, acompañado de un aumento proporcional en el auxilio de transporte que llevaría el ingreso mensual mínimo a $1.996.996. No se trata de una conjetura ni de una filtración aislada: el propio texto del decreto —que hoy circula ampliamente— revela una decisión prácticamente tomada, aun cuando formalmente se insiste en que el proceso sigue abierto.

El argumento central del Ejecutivo es claro y reiterativo: existe una “brecha de suficiencia material” entre el salario mínimo vigente y el denominado “salario vital estimado”, calculado para 2025 en $1.746.882. Sobre esa base, el Gobierno justifica el incremento del 23 % como una medida “técnica, razonable y progresiva”, orientada a cerrar dicha brecha y a cumplir con el mandato constitucional del salario mínimo vital y móvil.

Sin embargo, detrás de esa retórica técnica se esconden varias tensiones que el decreto elude cuidadosamente.

En primer lugar, el propio documento reconoce que estas estimaciones no tienen carácter normativo ni vinculante. Aun así, se usan como sustento principal para una decisión que impacta de forma directa el empleo, la informalidad, la inflación y la sostenibilidad de miles de pequeñas y medianas empresas. El Gobierno convierte un ejercicio técnico en un insumo político selectivo, útil para justificar una cifra previamente definida.

En segundo lugar, el decreto insiste en la preservación del poder adquisitivo, pero omite una evaluación rigurosa de los efectos secundarios del aumento. Un incremento del 23 % no ocurre en el vacío: se traslada a costos empresariales, contratos indexados, tarifas, precios de bienes y servicios, y presiones inflacionarias que terminan afectando, paradójicamente, a los mismos trabajadores que se pretende proteger. El salario sube en el papel, pero el mercado ajusta por otros canales.

Más aún, el Gobierno afirma que la medida es compatible con la generación de empleo y la sostenibilidad macroeconómica, pero no presenta evidencia concreta que respalde esa afirmación en el contexto actual de desaceleración económica, alta informalidad y fragilidad fiscal. La experiencia reciente muestra que incrementos abruptos del salario mínimo suelen ampliar la brecha entre empleo formal e informal, especialmente en regiones y sectores de baja productividad.

El uso del concepto de “salario vital” merece también un debate más honesto. Si el propio Estado reconoce que el salario mínimo no garantiza condiciones materiales suficientes, la respuesta no puede limitarse a aumentos porcentuales cada vez más altos. El problema es estructural: productividad estancada, presión tributaria asimétrica, informalidad crónica y un costo de vida que no se resuelve por decreto.

Texto del presunto decreto filtrado

Finalmente, la filtración del decreto plantea una pregunta política inevitable: ¿está realmente abierta la concertación? Cuando el texto ya define cifras, porcentajes y fundamentos, el margen para el diálogo social parece reducido a una formalidad. La cifra que “quiere el Gobierno” ya está escrita. Lo que falta saber es si la presión pública obligará a ajustes cosméticos o si, una vez más, la decisión se impondrá bajo el ropaje de la técnica y la justicia social.

Aprovechamos entonces para generar un ejercicio con IA y con proyecciones aproximadas de lo que costaría para un empleador, sea en el ámbito comercial como el doméstico, dicho incremento. Aquí los resultados:

¿Cuánto cuesta realmente un empleado al salario mínimo 2026 (con todo)?

A. Base mensual

  • Salario: $1.750.905
  • Auxilio de transporte: $246.091
    Pago mensual al trabajador (ingreso mínimo): $1.996.996

B. Prestaciones sociales mensuales “provisionadas” (aprox.)

Estas se causan durante el año y conviene provisionarlas mes a mes:

  • Cesantías: 8,33%
  • Intereses cesantías: 1%
  • Prima: 8,33%
  • Vacaciones: 4,17%

📌 Total prestaciones (aprox. 21,83% del salario)
➡️ $382.223 / mes

C. Seguridad social + parafiscales (empresa comercio)

En un caso estándar (sin exoneraciones), el empleador paga sobre el salario:

  • Salud: 8,5%
  • Pensión: 12%
  • ARL (riesgo I aprox.): 0,522%
  • Caja de compensación: 4%
  • ICBF: 3%
  • SENA: 2%

📌 Total aprox: 30,022% del salario
➡️ $525.657 / mes

✅ COSTO TOTAL PARA EL EMPLEADOR (COMERCIO) POR 1 EMPLEADO

Costo mensual total = Salario + Auxilio + Prestaciones + Seguridad/parafiscales
➡️ $2.904.875 / mes por empleado

📌 Costo anual aproximado
➡️ $2.904.875 × 12 = $34.858.500 / año (por empleado)

¿Cuánto debe generar un negocio del sector comercio para pagar entre 1 a 5 empleados?

Aquí viene lo clave: no basta con “tener el dinero”, el negocio debe generar ingresos suficientes según su margen.

✅ Fórmula práctica:
Ingresos necesarios = (Costo total de nómina) / (Margen neto del negocio)

Como el comercio en Colombia puede operar con márgenes netos muy variables, le dejo tres escenarios típicos:

  • Margen neto bajo: 10%
  • Margen neto medio: 20%
  • Margen neto alto: 30%

A) Ingresos requeridos según el número de empleados

Costo total mensual de nómina (con todo)

  • 1 empleado: $2.904.875
  • 2 empleados: $5.809.750
  • 3 empleados: $8.714.625
  • 4 empleados: $11.619.500
  • 5 empleados: $14.524.375

B) Ingresos mensuales que debe generar el negocio (según margen)

✅ Si el negocio tiene margen neto del 10%

(escenario muy frecuente en comercio minorista)

EmpleadosNómina total/mesIngresos necesarios/mes
1$2.904.875$29.048.753
2$5.809.750$58.097.506
3$8.714.625$87.146.258
4$11.619.500$116.195.011
5$14.524.375$145.243.764

✅ Si el negocio tiene margen neto del 20%

EmpleadosIngresos necesarios/mes
1$14.524.376
2$29.048.753
3$43.573.129
4$58.097.506
5$72.621.882

✅ Si el negocio tiene margen neto del 30%

EmpleadosIngresos necesarios/mes
1$9.682.918
2$19.365.835
3$29.048.753
4$38.731.670
5$48.414.588

Lectura crítica:
Si el salario mínimo sube 23%, la pregunta real para el comercio no es “¿puedo pagar?” sino:

¿puedo vender lo suficiente para cubrir la nómina sin quebrarme o informalizarme?
Porque en comercio, especialmente micro y pequeñas empresas, el margen neto suele ser bajo y cualquier aumento laboral exige un salto fuerte en ingresos.

¿Cuánto debe generar un hogar para pagar una empleada doméstica con todo (mínimo 2026)?

En servicio doméstico, en términos generales:

✅ Se paga:

  • Salario + auxilio transporte
  • Prestaciones (cesantías, intereses, prima, vacaciones)
  • Seguridad social: salud, pensión, ARL y caja

❌ Normalmente NO se pagan:

  • ICBF (3%)
  • SENA (2%)

✅ COSTO TOTAL MENSUAL DE UNA EMPLEADA DOMÉSTICA AL MÍNIMO (CON TODO)

  • Pago mensual (salario + aux): $1.996.996
  • Prestaciones provisionadas: $382.223
  • Seguridad social (sin ICBF y SENA): $438.111

➡️ Total mensual: $2.817.330

📌 Total anual aprox:
➡️ $33.807.960 / año

¿Cuánto debe generar un hogar para pagar esto?

Aquí depende de lo que usted considere “saludable” en finanzas del hogar. Una regla prudente es:

  • Si el servicio doméstico representa máximo 20% del ingreso del hogar (razonable)
  • o máximo 30% (ya es pesado pero posible)

✅ Escenario recomendado: que represente 20% del ingreso

Ingresos hogar mínimos:
➡️ $2.817.330 / 0.20 = $14.086.650 mensuales

✅ Escenario límite: que represente 30% del ingreso

➡️ $2.817.330 / 0.30 = $9.391.100 mensuales

En conclusión:

Para un negocio del comercio:
Un empleado al mínimo 2026 cuesta aprox. $2,9 millones/mes, lo que obliga a facturar (según margen) entre $9,6 millones y $29 millones mensuales por cada empleado.

Para un hogar:
Una empleada doméstica con todo cuesta aprox. $2,82 millones/mes, lo que exige ingresos familiares de al menos $9,4 millones (límite) a $14,1 millones/mes (prudente).

El salario mínimo de 2026 no será solo una cifra: será un termómetro de la coherencia entre el discurso y la realidad económica. Y, por ahora, ese termómetro marca una preocupante distancia entre la intención política y los efectos reales que enfrentarán trabajadores y empleadores en Colombia.

Share This Article
No hay comentarios